Un día en el RTM

Participar en el Raid TransMauritania es vivir una aventura excepcional en pleno corazón de los paisajes desérticos de Mauritania. Cada jornada es una nueva oportunidad para superarse, descubrir panoramas impresionantes y compartir momentos únicos con otros apasionados. Así es un día típico en el RTM.

6:30 – Despertar y desayuno: La jornada empieza temprano para aprovechar el frescor de la mañana. Dejáis vuestras bolsas al pie de los 4×4 y después podéis desayunar para prepararos para el esfuerzo. Por lo general, se ofrece café o té, pan, mantequilla, miel y mermelada, queso para untar y, a veces, yogures.

Preparación para la jornada: Tendréis a vuestra disposición agua y siropes para llenar los bidones del día, así como galletas locales y dátiles. Si queréis barritas energéticas para el esfuerzo, pensad en traerlas de Francia. No olvidéis vuestro material de reparación, el tracker, el GPS y la crema solar. Tras una última revisión de la fatbike y comprobar la presión de los neumáticos, podréis dirigiros a la línea de salida.

7:30 – Briefing matinal y salida: Los organizadores recuerdan los puntos importantes de la jornada y las consignas de seguridad. Los participantes se ponen en marcha a través de los paisajes desérticos, siguiendo el itinerario del día.

Ravito à l'ombre
Ravito à l'ombre
Course de crottes de chameaux
Course de crottes de chameaux

Avituallamiento: Aproximadamente a dos tercios de la etapa, encontraréis un punto de avituallamiento, siempre con una zona de sombra. Será el momento de rellenar los bidones para terminar la etapa con tranquilidad y de picar cacahuetes, dátiles o galletas locales. Si para algunos el cansancio del día es demasiado grande, será posible subir a un 4×4 y llegar directamente a la meta, aunque esto puede llevar tiempo.

Llegada al vivac: Al llegar al final de la etapa, el campamento ya estará montado y os esperará una Coca-Cola fresca a la sombra de las jaimas o de las acacias. Vuestras bolsas estarán disponibles.

Almuerzo: Cuando lleguen los últimos participantes, idealmente hacia las 14:00, se servirá la comida bajo las tiendas: una ensalada variada.

Tarde: La organización de la tarde es libre. Hay duchas calientes disponibles. Podéis buscar una zona de sombra para echar la siesta durante las horas más calurosas. Según el lugar del vivac, a veces existe la posibilidad de dar un paseo, hacer una visita o participar en alguna actividad, según prefiera cada uno. No olvidéis tampoco mantener vuestras bicicletas para el día siguiente y recargar la batería del GPS con baterías externas que deberéis traer con vosotros. A este respecto, prestad atención a las restricciones de estos objetos en el avión. Por último, también es un buen momento para compartir con los demás apasionados que han venido a vivir esta aventura con vosotros.

19:00 – Briefing para el día siguiente: Se sirve el aperitivo —con sirope ;-), ya que el alcohol está prohibido en Mauritania—, cae la noche y cogéis vuestras frontales para repasar con Yann el road-book del día siguiente.

19:30 – Cena: Cena sobre la gran estera, servida por nuestros cocineros mauritanos, para recuperar fuerzas después de los esfuerzos de la jornada. Ambiente de vivac alrededor del fuego.

Noche: Fuera de las ciudades, dormiréis en las jaimas, tiendas tradicionales que pueden acoger hasta ocho personas. Se proporciona un colchón de espuma a cada participante, y habréis traído vuestro saco de dormir en el equipaje, ya que las noches son frescas.

Y, por supuesto, todo ello acompañado de innumerables tés a la menta.

Thé à la menthe
Thé à la menthe

Última actualización: 24 de junio de 2024